viernes, 16 de diciembre de 2016

RESEÑA "EN LA AZOTEA"

Hoy terminamos nuestro ciclo de reseñas dedicadas a explorar los nuevos álbumes que llevan la firma de Susanna Iserm, y lo hacemos con un cuento a mi parecer tremendamente hermoso que nos invita a reflexionar sobre la libertad, la autodeterminación y el amor: "En la azotea"



En la azotea
Autoras: Susanna Isern, Marjorie Pourchet
Editorial: La Fragatina


Edad recomendada: a partir de 3/4 años

Trama
El niño protagonista de nuestro cuento asiste al encuentro entre una paloma y un jilguero que se conocen y que descubren, entre sus vuelos, lo felices que se sienten estando juntos. Pero el jilguero no es un pájaro libre: vive en una jaula blanca en la casa del señor cano, y no consigue volver a salir de su jaula para verse con la paloma, que sigue esperándole. El jilguero deja de cantar y el señor cano se preocupa por él. El niño le explica que es porque quiere salir de su jaula para verse con la paloma de la que está enamorado. El señor cano parece no dar importancia a las palabras del niño y le explica que si dejara salir al jilguero este no volvería y moriría de hambre y de frío. Pero finalmente decide abrir la jaula del pájaro y de confiar en él. Así el jilguero podrá reunirse con su paloma cada día, y a la noche volver a su casa, que ha dejado ya de ser una jaula.

Contenidos y Valores
No me canso de repetir que en lo simple podemos encontrar lo profundo. En la historia que narra este cuento se nos propone la posibilidad de reflexionar sobre una cantidad de cuestiones entrelazadas una con otra a través de lo que parece ser la fácil definición de un "amor imposible".
Empezaremos con decir que el narrador de la historia, los ojos a través de los cuales vemos acontecer todo, son los de un niño: el niño tal como viene representado en esta ilustración, mira desde su pequeña ventana, y desde su atenta exploración de la realidad es capaz de entender qué es lo que acontece. El anciano tiene su mirada fijada en otros pájaros que vuelan a lo lejos, los sigue a través de un telescopio,quedándose ajeno a lo que acontece a escasos metros de él mismo. Una ilustración que nos dice mucho y que complementa el texto de Susanna ofreciéndonos un nuevo importante mensaje sobre la visión del mundo que tiene la infancia -representada por el niño- y la que tiene un hombre adulto -representada por el anciano-.


El niño es protagonista de esta historia, y dentro de su historia se desarrolla otra, la de la paloma y del jilguero. La paloma es un pájaro libre, no tiene dueño ni jaula. Se ha enamorado del jilguero y quiere seguir estando con él. Lo quiere a toda costa: lo espera con infinita paciencia, pese a la lluvia, pese al viento, pese a todas las dificultades y los obstáculos que puedan interponerse entre ella y su amado. Un ejemplo de amor romántico, pero también un ejemplo de tenacidad, de autodeterminación, de independencia y de un ser que cree en sus sueños por encima de todo.


El jilguero atrapado en su jaula no puede reunirse con su paloma, y poco a poco va perdiendo su hermoso canto. Y es justamente eso que nos pasa cuando no podemos realizar nuestros sueños, cuando vivimos en la privación de nuestra libertad, en la imposibilidad de vivir nuestras emociones: perdemos la alegría y perdemos nuestra belleza, la expresión más clara y directa de nuestra felicidad.


Finalmente el hombre cano y el niño se encontrarán y en este encuentro se abrirá un importante diálogo.
El niño ofrece una visión completa de los acontecimientos frente a la versión sesgada que tiene el señor cano: el pequeño ha observado y conectado todos los elementos de la historia entre la paloma y el jilguero, sin estar prevenido en su evaluación de la situación. La infancia se configura como mensajera de la verdad, capaz de mirar a la realidad con mucha más fidelidad de la que puede tener un adulto - aquí representado a través de un hombre anciano, subrayando aún más esa diferencia entre niñez y mundo adulto- que decide por su conocimiento previo a la experiencia, considerándolo más certero que su experiencia directa. Aquí el anciano cambia su postura, incluso físicamente, ya que se dispone a escuchar lo que le cuenta el pequeño.

En un primer momento el anciano no parece querer confiar en lo que le dice el niño, pero finalmente abandonará su pre-concepto, viendo que efectivamente la paloma está a la espera de reencontrarse con su jilguero.


En ese ejercicio de confianza del mundo adulto sobre la infancia descubrimos el mensaje más fuerte de este cuento: creer en la capacidad de autorregulación de cada un@. El jilguero es consciente de su amor, como de su necesidad de volver a su casa para alimentarse. El hombre cano entiende que la privación de libertad que estaba haciendo sobre su jilguero , "por su propio bien" (y recuerdo inevitablemente el libro de Alice Miller sobre crianza y relación entre mundo adulto e infancia), no era otra cosa que una limitación vital que impedía completamente su felicidad.
Dejar libre a lo que amamos es la mejor forma de amarle.

Ilustraciones
Un trabajo espléndido el de Marjorie Pourcet que se equilibra a la perfección con el texto. Uno de esos álbumes que consiguen ser realmente tales, ya que el mensaje que se transmite a través de la ilustración es otro al que transmite el texto y nos ofrece una lectura profundamente enriquecedora.

Para qué y para quién
Un cuento que podremos leer y releer sacándole siempre nuevas lecturas y mensajes cada vez más profundos según la edad en la que lo vayamos leyendo.
Un cuento que puede abrir diálogo sobre la libertad de personas y de animales, sobre el sentimiento de posesión, los celos, la m/paternidad que hiperprotege, sobre la necesidad que cada uno tiene de amar, y como esta necesidad no puede interponerse a la misma necesidad que el otro tiene.

Esta maravilla ya ha encontrado su hogar en La Cuentería Respetuosa, si quieres que también entre en el tuyo haz clic aquí y te llevo :)

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